jueves, 23 de agosto de 2012

Dialogo con mi hijo adolescente


Dialogar con los hijos, misión posible
Hay que ser realistas, si no se ha trabajado la comunicación con los hijos —sobre todo si son adolescentes— constantemente, no pretenda tener de la noche a la mañana largas conversaciones.

Lo primero a tener en cuenta es que para que haya un buen diálogo hay que saber escuchar. «Si se pretende conseguir una buena comunicación es muy importante ir con la sencillez de quién quiere ayudar, nunca imponer», apunta Victoria Cardona Romeu, educadora familiar y autora de libros como Un extraño en casa.

La autora señala que es necesario poner en práctica una serie de pautas para llegar a establecer un buen diálogo:

No interrumpir y tener paciencia. Esto vale para todas las edades, desde el hijo o hija que casi no sabe hablar, pero nos quiere pedir algo hasta el adolescente que nos quiere explicar un problema o una alegría y lo hace de una forma acalorada. Por ejemplo, nos están explicando una cosa y nosotros nos preocupamos más de la forma gramatical que están empleando que delcontenido de lo que nos explica y de los sentimientos del hijo; mal haríamos sí corrigiéramos la gramática a media explicación porque quizás «cortaríamos» la espontaneidad.

Cuidar el lenguaje no verbal. La mirada y el gesto ocupan un papel primordial. Mirar a los ojos de nuestro hijo y aprobar afirmativamente con el gesto para animar y demostrar que nos interesa lo que nos dice; con la mirada de los padres se puede demostrar interés y afecto y descubrir, en la de los hijos, todo su estado de ánimo. Mirada y gesto establecen la complicidad de la amistad y de la confianza mutua.

Saber preguntar. Conviene hacer una pregunta de manera positiva para asegurarnos de que nos enteramos y entendemos lo que nos dicen; también sirve preguntar para captar el nivel que tienen de entendimiento del tema que sea y, por lo tanto, adelantar informaciones sobre sexualidad, diversiones, adicciones a juegos, «chats», Internet... aprovechando los momentos de ocio y tranquilidad para tener estas conversaciones y dar información y criterios a seguir.

No mirar el reloj. Para los hijos es muy importante que demostremos un interés real por sus cosas; tenemos buenos momentos para comunicarnos sí los sabemos aprovechar aunque la experiencia nos diga, que el «momento» del hijo quizás no coincide con el nuestro, pero la atención a las personas de nuestra familia es siempre nuestra primera y amable responsabilidad.

Vivir la discreción. Muchos hijos adolescentes se quejan de que los padres cuentan a los demás las cosas íntimas que les han confiado. Seguro que los padres no actuamos con mala intención al hacerlo, se puede hacer o para vanagloriarse o para quejarse pero se comprende que es un defecto que indica poca comprensión y respeto para los sentimientos de los hijos.

Escuchar no es oír. Escuchar significa esforzarse para comprender lo que se nos dice sin interrupciones.

Conviene saber callar para no invadir los espacios de intimidad de nuestro adolescente y darle tiempo a reflexionar.

No ser pesados ni insistentes. Expresarse con palabras claras, precisas y concretas.

Hemos de crear vivencias compartidas. Un diálogo nunca es un monólogo.

En la mesa tenemos la oportunidad de poner en práctica muchos valores: apertura, respeto, espíritu de servicio, moderación o generosidad.

Vivir en la misma casa no supone necesariamente un intercambio comunicativo real, y no es condición suficiente para construir una relación.

Ingeniárselas para mantener una buena comunicación con nuestros hijos gracias a preguntas abiertas y afables.

Buscar espacios agradables no sólo para comunicarse óptimamente con los hijos, sino también entre el matrimonio, con la intención de renovar el amor e ir de acuerdo en los objetivos educativos.

fuente: www.abc.es artículo de Laura Peralta

domingo, 5 de agosto de 2012

EL PODER DE LA PALABRA


Al tener nuestro primer hijo nadie te hace entrega de un manual para padres, donde diga que debemos o no hacer... nos queda aprender con la experiencia para corregir a los hijos; lo cuál se hace difícil y requiere de mucha paciencia.
Muchas veces nos dejamos llevar por la cólera del momento y decimos palabras que pueden herirlos, hacerlos inseguros y muchas veces reprimirlos; sin embargo las palabras siendo un instrumento poderoso pueden alegrarlos, hacer que se sientan bien y motivarlos a hacer bien las cosas. Pero sobretodo hacer que comprendan que sólo queremos su bien.
Al corregir a su hijo, un simple cambio de frase puede hacer la diferencia, y en vez de generar sentimientos negativos podemos ayudarlo a controlarse y a aprender, así como hacerlos sentirse importantes y felices. Cuando de una orden u orientación piense dos veces y envíe el mensaje de forma diferente, siempre utilizando un tono firme y amable a la vez, no es necesario ser autoritario ni rogarle al niño.

HAZ LA PRUEBA, TIENES MUCHO QUE GANAR
Los niños creen lo que le dicen los adultos, por eso no diga frases negativas que lo harán sentir menos o sentirse culpable. Utilice frases estimulantes:
“nunca tienes tus juguetes en orden”, “qué vergüenza me haz hecho pasar”, cámbielo por “qué lindo sería que tus juguetes estén ordenados”, “estoy sorprendida, ojalá te portes bien la próxima vez porque sino tendré que castigarte”

Gritar sólo genera tensión en el niño, muchas veces con sólo una pregunta o una sugerencia se le puede hacer recordar al niño a cambiar de comportamiento:
“Cállate!”, “me estás volviendo sorda!”, “Te he dicho que obedezcas, ahora le voy a contar a papá”, cámbielo por “Vamos a hablar en voz baja”, “Tranquilo, Mateo”, “¿estás usando tu voz interior?”, “¿crees que te estás portando bien?

Los niños tienen una necesidad increíble de amor, y usted debe demostrárselo en todo momento, hasta cuando lo está corrigiendo para que no sientan que siempre lo está regañando:
“Qué mal te estás portando”, “Hasta ahora no te haz lavado la cara y ni siquiera te haz peinado”, cámbielo por “Te quiero mucho, pero no me gusta cómo te estás portando”, “Cuando termines de lavarte y peinarte te vas a ver preciosa” (incentivo y elogio)

Los niños aprenden repitiendo, se debe tener mucha paciencia hasta que él consiga aprender, pudiendo necesitar ayuda en repetidas ocasiones, hacerle saber nuestra frustración sólo hará sentir al niño que no sirve para nada:
“Todos los días te enseño cómo armar el avión y todavía no puedes solo”, “qué torpe eres!”, cámbielo por “Armar el avión es difícil, vamos a seguir practicando”, “poco a poco lo conseguirás, eso es difícil”

Al corregir al niño con amenazas sólo conseguirá que haga lo que usted quiere por miedo, intente enseñarle la relación causa-efecto que le incentivará a hacer las cosas y a pensar antes de actuar: 
“Si vuelves a tirar los juguetes te voy a pegar”, “ponte la casaca o te voy a pega” cámbielo por “No tires los juguetes porque se van a romper, y después con qué jugarás”, “ponte la casaca para que no te enfermes”

Los buenos sentimientos se enseñan con el ejemplo y hablándoles mucho, de ninguna manera se pueden imponer, es algo que debe nacer del niño:
“Ya te he dicho que tienes que compartir, préstale tu muñeca a tu hermana”, cámbielo por “A tu hermana le gusta mucho tu muñeca, qué lindo jugar juntas”.

Es cierto, es la vida la que nos enseña a ser padres; pero tenemos consejos de especialistas y gente con experiencia que nos pueden ayudar muchísimo... todo por nuestro pequeños.

fuente: www.lawebdelbebe.com 


lunes, 30 de julio de 2012

EL BULLYING SE INICIA EN CASA


El testimonio un niño en radio Capital nos da una importante pauta para combatir el bullying, un dato que tal vez los padres se nieguen a aceptar: EL BULLYING COMIENZA EN CASA
La opinión de los niños también importa y en Radio Capital hablaron sobre el bullying, a raíz del suicidio de un menor de 13 años maltratado en su colegio.
Varios menores expresaron que el bullying se inicia en casa cuando los padres no comprenden a sus hijos, ni los escuchan y tampoco les dan cariño.
“Esto se origina en el hogar, cuando los agresores son maltratados o no han tenido cariño de sus padres o familiares, por eso en el colegio se desahogan”, dijo Josué en Radio Capital.
“Esto es por falta de cariño porque los padres no comprenden a sus hijos, Creo, que ante esto sus pequeños tienen que ser escuchados, para que haya más confianza con el padre de familia”, añadió Pedrito.
Asimismo, un docente se comunicó con Radio Capital para opinar que no pueden tomar medidas contra los niños porque corren riesgo de ser sancionados, y cuando se les informa a los padres, los defienden en vez de corregirlos.
“Muchas veces a los alumnos no se les puede tocar ni decir nada porque tienen organizaciones de la defensa del niño y adolescente. Además cuando llaman a sus padres de familia, ellos siguen igual como si fuese que no haya pasado algo. Pero, quiero aclarar que no se les puede llamar ni la intención porque sancionan al profesor o al auxiliar”, lamentó.
fuente: www.capital.com.pe 

martes, 24 de julio de 2012

Testimonio de Incompatibilidad Sanguínea I

El embarazo es una etapa que requiere de un monitoreo constante, pues esto le permite a la madre mantenerse al tanto de su correcta evolución. En las mujeres que presentan condiciones que favorecerían el desarrollo de ciertos riesgos, como es el caso de las mujeres con sangre Rh negativa, lo es aún más.
Cuando la madre embarazada es de sangre Rh negativa y el bebé es sangre Rh positiva, si llega a ocurrir alguna transfusión feto-materna, inmediatamente el cuerpo de la madre reconoce la proteína Rh como una sustancia extraña y comienza a producir anticuerpos para atacarla debido a la incompatibilidad sanguínea por Rh, dando origen a una anemia hemolítica en la criatura, explica el hematólogo pediatra Ramón Acosta.

El sobrino de Magda Beltré, al que según comenta, en su segundo día de nacido presentó ictericia y hubo que  ingresarlo en una incubadora para aplicarle la fototerapia, dado que su nivel de bilirrubina era muy alto.  Esta le ayudaría a descomponer la bilirrubina en su piel provocada por el incremento en el número de glóbulos rojos que necesitaban descomponerse.

Para lograr reducir las complicaciones del caso que se presente, mientras la criatura reciba la fototerapia requiere un cuidado riguroso por parte de la enfermería pues esto garantiza aun más la efectividad de la misma. Beltré dice que, su sobrino no mejoró rápido en sus primeros días de fototerapia,  porque no estaba recibiendo las atenciones adecuadas. 

“No lo alimentaban a su hora y lo dejaban llorar mucho, y no habían llevado bien el control en la toma de muestra sanguínea para verificar si la bilirrubina estaba subiendo o bajando a sus niveles normales” señala. No obstante, en lo adelante logró recuperarse y sigue creciendo saludablemente.

Prevención y precauciones en incompatibilidad sanguínea

PREVENCIÓN
Toda persona debe conocer su tipo de sangre y Rh. Es de rigor que, en especial las embarazadas, se realicen, junto a su pareja, un estudio de compatibilidad sanguínea matrimonial para estudiar los antígenos globulares de ambos en busca de posibles incompatibilidades.

La madre Rh negativa debe ser correctamente instruida sobre su estado, en vista de que cualquier factor que provoque una transfusión feto-materna puede sensibilizar prematuramente a la madre, haciendo más probable la enfermedad hemolítica perinatal.

En estos casos, se recomienda hacer pruebas de seguimiento en el cordón umbilical del bebé. Sin olvidar, la prueba de Coombs indirecta para llevar un control de anticuerpos  irregulares en el embarazo.

La prevención es la clave para evitar la incompatibilidad sanguínea. Por eso, hay que evaluar los factores de riesgo como lo son los hermanos prematuros o que tuvieron ictericia severa. También es necesario informar al médico desde el comienzo. Si la mujer es RH negativo, se debe poner una “vacuna”, que neutraliza los anticuerpos. Y durante el embarazo es válido hacer análisis del líquido amniótico, que mide cuántos anticuerpos tiene la madre. La mayoría de las veces, cuando el bebé nace, se le aplica una “vacuna” que destruye los glóbulos rojos que le pasaron extra y entonces no se produce una reacción negativa en el bebé. Desde la semana 34 de embarazo se puede aplicar o si se ha presentado un aborto.

PRECAUCIONES
También cuando ocurre un aborto espontáneo, indica el especialista, en el que la madre no se dio cuenta de que estaba embarazada y ese feto era Rh positivo, en tal situación se efectuó un primer contacto sanguíneo. Si después de esto, la madre llega a estar embarazada por segunda vez, en este segundo contacto, la reacción ante la incompatibilidad será mayor porque el organismo reconoce la sangre positiva como mecanismo extraño pudiendo llegar inclusive a provocar la muerte intrauterina de la criatura o que se produzca la reacción uno o dos días después de nacer. Esta reacción post parto puede manifestarse en el recién nacido con una coloración amarillenta en la piel y la esclera o parte blanca del ojo, que se denomina ictericia. Por lo regular, aparece a los 2 o 3 días de vida.

Según  el hematólogo pediatra Ramón Acosta,  secretario general del Colegio Médico Dominicano, además  de la ictericia , este tipo de incompatibilidad puede provocar  anemia aguda, daño cerebral o paro cardíaco en el recién nacido. Y en algunos casos cuando la cantidad de glóbulos rojos es muy alta, puede provocar la muerte de la criatura.  En el diagnóstico de incompatibilidad por Rh se utiliza el Test de Kleihawer-Batke, que es una medida cuantitativa de los glóbulos rojos fetales en la sangre materna y el Test de Coombs, que detecta anticuerpos hacia los glóbulos rojos en la circulación, refiere Ramón Acosta.

 fuente: listin.com.do

Tratamiento Madre gestantes con incompatibilidad sanguínea


Luego del anterior post, continuamos con el seguimiento médico de la madre gestante cque tiene incompatibilidad sanguínea con su bebé.


RH+(madre) y RH+(padre) = RH+(hijo) no hay problemas
RH+(madre) y RH-(padre) = RH-(hijo) no hay problemas

RH-(madre) y RH-(padre) = RH-(hijo) no hay problemas
RH-(madre) y RH+(padre) = posible RH+(hijo) >>> seguimiento del médico para protección del bebe.

La solución para impedir que esto suceda es engañar el cuerpo de la madre. Cuando nace el primer hijo, se debe analizar la sangre del cordón umbilical y si es positivo, en las 72 horas siguientes al parto se le inyecta a la madre gammaglobulina anti Rh. 

Esta sustancia es una especie de anticuerpos falsos que actúan contra el factor Rh. A partir de ese momento, la madre queda inmunizada y puede considerar el siguiente embarazo como si fuese el primero y el hijo estará a salvo. Esta inyección deberá repetirse después de cada parto o de un aborto. Además, No posee efectos secundarios y rara vez presenta una reacción alérgica. 

¿Muy sensible? Cuando a una mujer se le practica un análisis de sangre durante su primer embarazo (que se desarrolle normalmente) y se le detectan los niveles de anticuerpos muy elevados quiere decir que ella tuvo contacto previo con sangre Rh positivo. En este caso se deben tomar medidas urgentes porque de lo contrario, el pequeño puede sufrir una anemia severa que le impide desarrollarse bien.

Si la madre sufre golpes en el útero o desprendimiento de placenta en algún momento de la gestación, la sangre del niño puede entrar en contacto con la de ella lo que hace que su organismo cree anticuerpos inmediatamente. Entonces, se hace necesario determinar el daño que puede sufrir el bebé ya que, a esas alturas, la gammaglobulina no es efectiva. 

Si la alteración del feto es leve, se puede esperar hasta que esté más maduro y adelantar el parto. Después se valora el grado de anemia que presenta para tratarlo. Cuando no surgen alteraciones serias o malformaciones, la forma de aliviar la ictericia y la anemia es con fototerapia (incubadoras de luz) o con un cambio de sangre. Pero si se trata de algo grave se puede realizar esta transfusión dentro del útero. Una vez detectado y superado este proceso, el hijo se desarrollará con normalidad.

Por esto es vital que los padres estén informados desde el inicio del embarazo o antes para poder hacer el seguimiento y prevenir cualquier problema en el bebé.

En el siguiente post: prevenciones.

fuente: eltiempo.com

Incompatibilidad Sanguínea ¿cualés son?

Según el médico general Gustavo López, puede existir incompatibilidad tanto en el grupo sanguíneo como en el factor Rh. 

INCOMPATIBILIDAD TIPO DE SANGRE El primero, aunque poco frecuente, se presenta cuando la mamá tiene tipo de sangre O y el papá A. Claro que no surgen mayores complicaciones si el bebé se trata inmediatamente nazca. El segundo caso se da cuando la mujer tiene Rh negativo y el hombre, positivo. La diferencia radica en que la incompatibilidad A/O sólo se detecta en el pequeño después de nacer, no es peligrosa y se cura con la exposición a los rayos solares, con fototerapia o medicamentos. 

INCOMPATIBILIDAD EN RH Mientras que la incompatibilidad Rh se puede evidenciar durante el embarazo con una prueba conocida como Cums indirecta, mediante la cual se extrae una muestra de sangre del cordón umbilical para determinar el factor Rhesus del infante. Entre la información genética que se recibe de los padres se encuentran los datos que determinan el tipo de sangre. Una vez se gesta la vida los glóbulos rojos, encargados de transportar el oxígeno a las células, llevan en la superficie una sustancia llamada aglutinógeno que se encarga de producir anticuerpos y de luchar contra agentes extraños en cada organismo. 

RH+(madre) y RH+(padre) = RH+(hijo) no hay problemas
RH+(madre) y RH-(padre) = RH-(hijo) no hay problemas

RH-(madre) y RH-(padre) = RH-(hijo) no hay problemas
RH-(madre) y RH+(padre) = posible RH+(hijo) >>> seguimiento del médico para protección del bebe.

Existen aglutinógenos, conocidos por las letras A y B, que sirven para clasificar la sangre en cuatro grupos: A, B, AB (contiene los dos) y O (no tiene ninguno). Pero, además, el 85 por ciento de las personas poseen un aglutinógeno complementario y son los Rh positivos. El otro 15 por ciento de la población carece de él y son los Rh negativos. 

El grupo y el Rh no afectan la vida cotidiana, salvo a la hora de recibir una transfusión, ya que estas dos características sirven a la sangre para reconocer o rechazar los grupos diferentes a ella. No tolera al bebe La incompatibilidad sanguínea entre madre-hijo es un problema que puede presentarse en algunos embarazos y consiste en que la sangre de la madre no acepta a un bebé con sangre diferente y reacciona contra él. En estos casos se aumenta en la sangre del pequeño el nivel de la bilirrubina (sustancia que resulta de la degradación de los glóbulos rojos) ocasionando ictericia (color amarillo en la piel por exceso de bilirrubina) en un grado máximo. También se corre el riesgo de que sufra retardo mental y malformaciones genéticas. En otras palabras, a la mamá con Rh positivo, no le afecta el Rh que tenga el feto. Pero la madre Rh negativo sí tiene problemas porque no tolera al bebé con un Rh positivo, heredado del papá. Lo curioso es que en el primer embarazo lo soporta, pero su sangre se prepara y genera anticuerpos para que, en caso de que se produzca un nuevo embarazo pueda destruir los glóbulos rojos de una sangre que considera extraña. Si una mujer pertenece al 85 por ciento de las personas con Rh positivo, no tendrá ningún problema de incompatibilidad, sea cual sea el factor de su pareja y el que herede el niño , señala el médico hematólogo Carlos Escobar. Pero si es Rh negativo, es importante que ella lo comunique al especialista para evitar que reaccione contra el factor positivo del hijo heredado del padre en algún caso . Peligro al tener el segundo hijo. Cuando el padre, tiene Rh negativo no hay que preocuparse por la incompatibilidad porque los niños que tengan poseerán sangre RH negativo de la madre sin que se produzca ninguna alteración. Lo grave es que tiene el doble posibilidades de heredar el Rh del padre. Posibilidades de heredar el Rh del padre En ese caso, si es el primer embarazo, no sucederá nada. No obstante, si no se controla el flujo sanguíneo, el organismo se sensibilizará y creará anticuerpos que destruirán los glóbulos rojos de un futuro hijo con Rh positivo.

RH+(madre) y RH+(padre) = RH+(hijo) no hay problemas
RH+(madre) y RH-(padre) = RH-(hijo) no hay problemas

RH-(madre) y RH-(padre) = RH-(hijo) no hay problemas
RH-(madre) y RH+(padre) = posible RH+(hijo) >>> seguimiento del médico para protección del bebe.

La solución para impedir que esto suceda es engañar el cuerpo de la madre. Cuando nace el primer hijo, se debe analizar la sangre del cordón umbilical y si es positivo, en las 72 horas siguientes al parto se le inyecta a la madre gammaglobulina anti Rh. 

Continúa en el siguiente post para la explicación completa del tratamiento.

fuente: eltiempo.com